Personal data

Mi foto
Nació en Talara (Piura). Editor y gestor cultural. Estudió Sociología en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos e ingeniería electrónica en una universidad privada. Ha publicado poemas en las revistas: Ónice, Bocanada, Dedo Crítico, Tajo, Bosque de latidos, Socialismo y Participación, Estudios Privados, El Bosque, Delirium Tremens, TXT, Conexos (Miami), Nomastique (México), Signos en rotación y Círculo de fuego. Traduce poesía norteamericana (Snyder, Rexroth, Sandburg). Poemas y relatos suyos aparecen en la revista digital Ping Pong, de República Dominicana, y en Vorágine y Cinosargos (Chile). Ha publicado el poemario La balada de Crates y otros poemas en el 2010, Como barca encallada en la arena (poemas y relatos), en el 2014, y Senda de la desesperanza. Hace entrevistas y es colaborador de revistas de Ciencias Sociales y Derecho (Illarik, Soluciones Laborales, Administración Pública & Control) y publicaciones alternativas. Editor de Anarkopoiesis, La lira rebelde libertaria e Insana virtud. Muestra poética reciente de la posmodernidad (2016). Sus poemas aparecen en Ausente ardor de arena & algarrobos. Antología de la poesía piurana contemporánea (2017).

lunes, 6 de noviembre de 2023

Entrevista a Juan Cristóbal

 

“CONOCERNOS DESDE LA POESÍA ES CONECTARNOS CON LO MÁS PROFUNDO DEL SER HUMANO Y CON LOS ABISMOS DE LA REALIDAD”

ENTREVISTA A JUAN CRISTÓBAL

 

LOS AÑOS 60

1.      Edgardo Tello y Javier Heraud son los paradigmas poéticos (y éticos) de su generación. ¿Qué tan cerca estuvo de seguir esa vía?

Muy cerca, pero creo que me faltó decisión. Hubo algo de indecisión y cobardía, eso lo siento y lo recuerdo hasta hoy. Y lo lamento.

2.      ¿Cómo logró conciliar su actividad política de militante revolucionario y su labor poética?

Fue y sigue siendo una experiencia inolvidable, pues me dio, para el trabajo literario, dos caminos importantes: la disciplina, y el hecho de acercarse conscientemente a la realidad y a la conciencia de esa realidad, incluida la de los seres humanos, especialmente a través de las capas más explotadas y humilladas.

3.      ¿Qué tanto influyeron los grandes cambios sociales y culturales de esa época en su discurso poético? ¿Hay hilos dialógicos con la poesía de otros miembros de su generación?

Mucho. La Revolución cubana fue fundamental para la conciencia y la memoria de nuestra generación. Luego la presencia del MIR, liderado por Luis de la Puente Uceda, y el ELN, por Héctor Béjar. Eso influyó también en todo el ámbito social y cultural del país. Lo cual no significó –en mi caso– que tuviera que hacer eso que llaman “poesía militante o de protesta”, sino que estuve más cerca de una poesía que hurgaba en los conflictos interiores de los problemas sociales y del ser humano, lo cual siempre me interesó e interesa, aun cuando ahora ya no escriba.

Hilos dialógicos los hubo no solamente con los miembros de mi generación, a pesar de las distintas opciones poéticas que teníamos, sino también con miembros de otras generaciones, y eso viene desde muy atrás, con Melgar, por ejemplo, o con Caviedes.

4.      Es autor de dos de los libros más emblemáticos de la poesía peruana del último tercio del siglo XX: El osario de los inocentes y Los rostros ebrios de la noche. De alguna manera, ambos reflejan el espíritu de la época (los 70 y los 90) e interpelan a nuestra sociedad. ¿En qué medida la poesía puede lograr esto sin caer en lo panfletario?

Respecto a los libros que nombras, un paréntesis. Son dos libros muy queridos, no solo por el tiempo y las diversas experiencias que me tocó afrontar y pasar para escribirlos, que van desde la cárcel hasta el tiempo que tuve que vivir con gente malandrina, en ámbitos delincuenciales, sino por lo que representan: el surrealismo. El primero, desde las orillas de los sueños. El segundo, desde los acantilados de la marginalidad. Dos de mis vertientes más queridas.

En cuanto a la pregunta. Caer en lo panfletario es un camino muy fácil, superarlo y no caer en su pozo es lo difícil. A mí me ayudó superar hechos difíciles en mi vida militante. Además, un poeta chileno, Jorge Teillier, me apoyó, con su amistad y ética literaria a reconocer que había que tomar ese camino y no el del facilismo.  

5.      Por esos años, la labor poética era fundamentalmente de hombres, salvo los casos concretos de Rosa del Carpio, Sarina Helfgott, Blanca Varela, entre otras. Las antologías oficiales de poesía solían invisibilizar a las poetas peruanas. ¿A partir de qué año cree que empieza a cambiar esto?

Intuyo que a partir de los 90, cuando la lucha de la mujer, en todo el campo de la sociedad y en el mundo, se hace evidente y decisiva. Un claro ejemplo es el de Blanca Varela, poeta de los 50, que, cuando estaba casada con un pintor famoso pasaba como oculta, invisibilizada en y por su generación. Pero cuando se produce su separación asoma como un sol enorme y profundamente generoso, lleno de sabidurías, y es cuando comienza su anclaje respecto a las escritoras siguientes. Hay, sin embargo, poetas (incluso las que mencionas) que la sociedad y la crítica oficial mantienen en el anonimato hasta el día de hoy, es el caso de Magdalena Chocano, una excelente poeta de los 60, que ha escrito poco, pero esencial.

6.      El poeta piurano Roger Santiváñez ha dicho que la tragedia de la generación poética peruana de los 60 fue “su fe en una revolución que se frustró”. Luego de la caída del Muro de Berlín y del socialismo realmente existente, ¿qué queda para defender en esta época posmoderna y de transición?

No comparto lo de Santiváñez porque el camino que quisieron abrir el MIR y el ELN no fue un proceso “frustrado”, sino solamente una “derrota” en esos años de la historia, que es necesario –el proceso– retomarlo, comprendiendo los aspectos y los sujetos nuevos de la realidad y qué cambios y caminos hay que producir para hacer posible la utopía de la esperanza, es decir, el socialismo, pero no uno dependiente ni burocratizado, que, cuando germinó, sí llevó a la derrota y frustración.

7.      ¿Qué piensa de los grupos de poesía? ¿Estuvo cerca o colaboró con alguno durante los sesenta?

Los grupos literarios son posibles, y hasta necesarios, digamos, siempre y cuando colabore con los cambios que aspiran las grandes mayorías, y que sepan considerar, honestamente, sus límites: que ellos no cambiarán la sociedad, pero pueden ayudar a desbrozar todas las raíces que ensombrecen, mutilan y corrompen nuestra sociedad. Y siempre y cuando lo hagan clara y sensatamente.

Yo colaboré con un grupo que formamos en la Universidad Mayor de San Marcos, en la Facultad de Letras, cuyo nombre era Piélago, que tuvo entre sus miembros a dos notables poetas: Juan Ojeda e Hildebrando Pérez Grande, y a un amigo de la revista, el poeta, igualmente de importante, Julio Nelson.

LA PERSEVERANCIA

8.      El poeta norteamericano Kenneth Rexroth dijo una vez, con cierto cinismo, que escribía poesía “para seducir mujeres y atacar el capitalismo. En ese orden”. Luego de seis décadas de trayectoria, ¿para qué y por qué sigue escribiendo poesía?

Para atacar al capitalismo desde todos sus ángulos y resquicios.  Y para conocer mejor la realidad en que vivimos y qué tipo de seres humanos somos y cómo nos realizamos o podemos realizar. Conocernos desde la poesía es conectarnos con lo más profundo del ser humano y con los abismos de esta realidad, tan colapsada por el tiempo.

9. No son muchos los poetas peruanos que mantienen la perseverancia de seguir publicando durante varias décadas y en forma regular. ¿Tiene una disciplina inherente o un planeamiento estratégico?

Las dos cosas, pero no de manera consciente, sino cuando la obra está en proceso de maduración me doy cuenta de lo que estoy haciendo y en qué pozo me he metido y cómo puedo salir de él. Porque siempre parto de cuestionarme en mis adherencias personales para poder lograr cosas superiores en la vida (diaria) y en la literatura. Porque la poesía es un camino diario y permanente.

10.   Luego de tres décadas de la caída del Muro de Berlín y del socialismo realmente existente, ¿cree que aún es factible un sistema político-económico que no le ponga límites al arte, en el que se respete lo que enarbola el Manifiesto por un Arte Revolucionario Independiente:  toda libertad en el arte?

Cuando se habla de un Manifiesto por un Arte Revolucionario Independiente, de esta o de cualquier esfera, se me espeluzna el cuerpo,  me da miedo y tiemblo ante su enunciado, porque creo que el Arte no puede ni debe transitar vía un manifiesto, ya que solo hablar de un manifiesto es germinar, lamentablemente, el nacimiento y la injerencia de ciertos dogmatismos y burocracias mentales, aunque no se quiera ni pretenda. Es decir, no debe tener límites de ese orden, pero sí en lo moral y ético. La única limitación debe partir de ello y llegar, fresca e inocentemente, a nuestra sensibilidad para hacer posible un Hombre Nuevo, lleno de libertades personales y responsabilidades colectivas.

 

LOS NUEVOS POETAS

11.   En los últimos años, en nuestro país los poetas jóvenes están usando intensamente las nuevas tecnologías de la información y los soportes tecnológicos de estos tiempos. Esto hace que se redefina el rol de la poesía en nuestra sociedad. ¿Cuál es su mirada de este proceso?

Cualquier nueva tecnología de la información no debe redefinir el rol de la poesía, lo único que puede y debe hacerlo es la lealtad con uno mismo y con los otros. La lealtad y honestidad deben dignificar nuestro rol no solo como poetas, sino como seres humanos, el penúltimo peldaño de la humanidad, al cual debemos aspirar de manera íntegra e incólume. Porque no debe haber separación (artificial) entre el ser humano y el poeta.

12.   Me da la impresión de que lo pretencioso y lo deleznable son los elementos principales de la poesía que se escribe hoy en día y no solo en nuestro país. ¿Qué piensa usted? ¿Lee poesía peruana contemporánea?

Esa impresión que tiene es cierta. Es producto de la influencia del capitalismo salvaje en nuestros roles como ser humano, ya que nos hemos vuelto dependientes y acríticos de nuestras responsabilidades.  El problema es cómo superarlo. Cada quien puede tener un rumbo para hacerlo, pero eso resulta más dignificante y posible si va acompañado de una militancia social, sea o no partidaria: desde la atalaya que se pueda y donde nos encontremos, aunque sea lleno de escepticismos.

Por eso leo lo que me indica cada día, cada momento, cada estación del año, cada proceso histórico, cada experiencia o descubrimiento personal. Y no solo poesía peruana, sino toda poesía, toda literatura. La poesía no puede tener nacionalidad, sino ser universal como el amor que todo lo procesa, comprende y dignifica.

13.   ¿Está preparando un nuevo libro actualmente? ¿Piensa publicar otro libro de investigación como el famoso Good Bye, Mister Haya?

Acabo de publicar un libro de poesía, Abismos (la voz del perdón), donde trato de enfrentarme a tantas cosas negativas que experimenté en la vida (desde la infancia hasta la senectud) para tratar de aceptar, en este momento caótico y desesperanzado, las responsabilidades que se me presentan al final de mi existencia. Es decir, el libro trata de ser el puente de salvación de mis días y de mis últimos miedos y temores. Con este libro último que publiqué y publicaré, creo haber alcanzado suficientes sueños y umbrales diferentes para seguir insistiendo en las mismas disquisiciones de lo mismo. Como en el fútbol, hay que saber cuándo retirarse.

El libro que mencionas no es una investigación, sino una recopilación de cartas hecha con varios amigos y amigas, una de ellas, Patricia del Valle, poeta y arquitecta, recientemente fallecida. El libro del cual se puede decir hice una investigación es con el de ¡Disciplina, compañeros!, que es un trabajo testimonial tomado a varios dirigentes que fueron apristas y que dejaron de serlo (como se demuestra en las cartas de aquel otro libro) por la traición permanente de su líder Haya de la Torre. Ese trabajo me costó cerca de 8 años para realizarlo, pero me complace, hasta ahora, de su nacimiento, pues ha servido, no solo para el conocimiento de los trabajadores, militantes o no, de las diversas formas de traición de un partido que se decía histórico, sino también para la creación de otros libros parecidos.

 

Entrevista hecha por Márlet Ríos, el 6 de noviembre 2023, vía correo electrónico.



Primera edición de El osario de los inocentes (1976)

I

La lluvia huyó a las colinas

La noche no tuvo tiempo para brillar

En los cabellos desordenados de los puentes

 

II

Los gritos fueron inscritos

En los troncos humildes de la aldea

Los niños nos vieron caminar

Como sombras infelices de la infancia

 

III

Nada quedó en la memoria del abuelo

El invierno se ahogó como el alma del ciruelo

La realidad desconoció nuestros cuerpos

Y el viento nos envolvió

Con la torpe madeja del fracaso

 

IV

Dando vueltas en el río

Los sueños se abandonan

En nuestras solitarias tumbas familiares

 

V

Tiemblan los troncos podridos del verano

Ladran los perros a las almas vagabundas de la noche

Los grillos endulzan la voz a los perdidos caminantes

 

VI

Como solitario gesto deslumbrado

Como suave lienzo volviendo de las nubes

La felicidad se va de mi memoria

 

VII

La serenidad se aprende en las hogueras

Los pescadores dialogan con la memoria del abuelo

Las bodegas iluminan las charcas de la tierra

Los sueños roban el pensamiento del pasado

 

XIII

(Canción de los bebedores)

“Los poetas de los lares

Son unos buenos muchachos

Pero tienen el defecto

De ser un poco borrachos”

 

“Si son borrachos qué importa

A nadie le deben nada

Ellos pagan lo que pueden

Al llegar la madrugada”

 

De El osario de los inocentes. Lima, ediciones Quipu, 1976.



http://blog.pucp.edu.pe/blog/identidadperuana/2020/01/13/el-osario-de-los-inocentes-una-breve-semblanza/

martes, 25 de octubre de 2022

Primero de Mayo, poesía proletaria y sexto número de Ergo

 

Primero de Mayo, poesía proletaria y sexto número de Ergo

Crónica de la presentación en la Feria de libro Letras Libres

 

 

Mis sentidos se habían agudizado esa tarde del sábado 22 de octubre y sospecho que tuvo que ver en ello la cachema frita que me sirvieron en el almuerzo. La Feria Internacional del Libro Letras Libres, instalada en la Plaza de Armas de Piura, se venía realizando desde el 7 de octubre y se habían presentado escritores piuranos consagrados como Armando Arteaga, Alberto Alarcón, José Díaz, Cronwell Jara, etc.; así como escritores prometedores como Salvatore Amauta, Horacio Cueva, Elver Agurto, entre otros.

Tenía el encargo de presentar el sexto número de la revista internacional Ergo, dedicado a dos miembros del emblemático Grupo Intelectual Primero de Mayo, fundado en 1956 por Víctor Mazzi, Leoncio Bueno, Emilio Saldarriaga, Rosa del Carpio, etc. Una poesía de combate que tiene como referentes principales a los grupos subalternos de la sociedad peruana, denuncia las lacras sociales profundamente arraigadas (autoritarismo, clientelismo, militarismo, pobreza extrema, etc.) y ataca a los grupos de poder económico, aliados del capital extranjero y del imperialismo; me soliviantó desde cuando era joven. Manuel González Prada, Leoncio Bueno, César Vallejo, Delfín Lévano, Emilio Saldarriaga, Eusebio Arias Vivanco, Rosa del Carpio, Julio Carmona, Javier Heraud, Feliciano Mejía, entre otros, son mis referentes literarios principales. Gary Snyder y García Lorca también.

Y ese 22 de octubre el público que se dio cita en la Plaza de Armas de Piura presenció a un auténtico maestro y poeta militante. Sus versos fueron contundentes y no dejaron a nadie indiferente. La declamación de Julio Carmona fue muy emotiva. David Vílchez, colaborador de Ergo, dejó en claro que el propósito de la revista es visibilizar a escritores incómodos al establishment literario decadente. La poeta arequipeña Rosa del Carpio fue rememorada con admiración. Por nuestra parte, recalqué que Manuel Quiroz y yo emprendimos una aventura muy arriesgada en plena pandemia y catástrofe sanitaria, a comienzos del 2021. Parecía una locura, en medio de tanto sufrimiento y caos. Ahora ya vamos en el sexto número y los colaboradores de varios países y ciudades siguen mandándonos sus poemas y relatos.

La cachema frita del almuerzo agudizó mis sentidos, sobre todo el de la vista: no necesité mis lentes de lectura para nada cuando leí unos párrafos sobre la poesía de Julio Carmona. Un poema recitado de Gary Snyder, después de la presentación, fue un corolario mágico en la Plaza de Armas de Piura esa noche del 22 de octubre.


Márlet Ríos



Foto de Ricardo Parra



Foto de Ricardo Parra





miércoles, 22 de junio de 2022

Entrevista a Rosa Carbonel

 

ENTREVISTA A ROSA CARBONEL

 

RESEÑA BIOGRÁFICA Y LITERARIA

 

Rosa Natalia Carbonel Apolo nació en Pilares, Sullana (Piura), en 1951. Estudió Literatura en la UNMSM, durante 1972-1975. Obtuvo la maestría en el año 2000.

En 1976, con el poemario Para no hacer cosas desagradables o los días son trocitos de papel logra el segundo puesto en el Concurso Literario José María Arguedas, organizado por el Centro Cultural Peruano-Japonés.

Sus poemas han sido publicados en revistas literarias como Hipócrita Lector, Auki, Ave Destino, Disturbios, La Tortuga Ecuestre, Ergo, entre otras.

Perteneció al grupo Narración, en una segunda fase, según testimonio de Miguel Gutiérrez.

En el año 2001, aparece Itinerario (Arteidea editores), que recoge textos de tres poemarios de la escritora piurana.

Sus poemas han sido incluidos en Ausente ardor de arena & algarrobos. Antología de la poesía piurana contemporánea (2017), editada por Jaime Gamarra Zapata (el compilador fue Miguel Hernández Sandoval).

Actualmente, es docente en la Escuela de Literatura de la UNMSM.

 



       Busto de César Vallejo a la entrada de la Facultad de Letras de la UNMSM, abril 2022.



ENTREVISTA

“Con el grupo Narración se instauró la eficacia del trabajo colectivo”.

 

LA POESÍA Y LA DÉCADA DEL 70


1.   Usted empieza a publicar poesía, a mediados de los 70, en revistas literarias editadas por reconocidos poetas; y en otras, casi artesanales, de poco tiraje, editadas por jóvenes vates (en esa época). ¿Hubo una convocatoria formal para publicar?  ¿Todas esas revistas fueron editadas o publicadas en Lima?

No hubo convocatoria. Los editores me solicitaron material. Iba al Taller de Poesía en la Facultad de Letras de San Marcos hasta el final de mis estudios de Literatura.

 

2.       ¿Tuvo una vinculación estrecha con el ambiente literario en los 70? ¿Tuvo relación constante con los poetas piuranos, radicados en Lima, como Armando Arteaga, Mito Tumi, Carmen Arrese, entre otros?

 

Solo me relacioné con los poetas en la Facultad. Allí estaban, entre otros:  Marco Martos, Carlos Garayar, Hildebrando Pérez, que dirigían el Taller de Poesía; los poetas norteños: Mito Tumi, Luis Alberto Castillo, Roger Santiváñez, Cromwell Jara, Julio Carmona, José Luis Roncal, Marilú Zamora, Dalmacia Ruiz que también eran compañeros de estudios y otros poetas que acudían al taller. Se hacían recitales y se presentaban revistas y poemarios. En la Facultad había bastante actividad literaria.

 

 

3.       ¿Participó en varios recitales de poesía en aquellos años?

 

Participé en muchos recitales dentro y fuera de la universidad y con la poeta y colega Esther Castañeda realizamos, cuando ya éramos docentes, tres encuentros de poetas sanmarquinas que tuvieron mucha acogida.

 

 

4.       En las antologías de poesía peruana de los 60 y 70 no se les da visibilidad a las poetas mujeres, en la misma medida que a los hombres. Una famosa antología de poesía peruana, editada por Peisa, en 1973, recoge textos de solo cuatro escritoras (Blanca Varela, Lola Thorne, Cecilia Bustamante y María Emilia Cornejo). ¡Los escritores antologados son 64! ¿Cuál es su opinión sobre esta falta de valoración e invisibilización? ¿Siguen existiendo estos factores socioculturales, hoy en día, que marginan a las escritoras peruanas o a ciertas escritoras?

 

En aquella época solo tenían cabida, generalmente, los poetas y algunas poetas ya reconocidas y muy difundidas, pero que tenían calidad. Sin embargo, muchas poetas continuamos creando y publicando en revistas de la época dentro y fuera de la universidad.

 

5.   ¿Tuvo o asumió un compromiso político durante esos años de fuerte politización en las universidades públicas? La huelga nacional del 77 no dejó indiferente a casi nadie de su generación

 

Concluí mis estudios de Literatura en el año 76 y fui testigo de los sucesos políticos y culturales de esa época tan convulsionada que sería la impulsora de los futuros acontecimientos en el país. Pero en Literatura, los poetas andaban ensimismados en su creación y en desempeñarse como editores. Y a pesar de no tener una participación efectiva en la política, expresábamos la realidad social en nuestra poesía.

 

 

GRUPO NARRACIÓN

6.       ¿Cómo empezó su colaboración con el grupo Narración? ¿En qué periodo se produjo?

 

Tenía amistad con Miguel Gutiérrez, quien me invitó a participar en el grupo Narración cuyo objetivo era la publicación de una revista con contenido artístico, literario y de análisis político, producto de un trabajo conjunto.

 

7.     ¿Participó en la elaboración de un texto o documento colectivo, dentro de Narración?

 

La revista Narración contenía narrativa, crónica y análisis e interpretación de los sucesos del país en distintas épocas. Todos los miembros participábamos en la evaluación de los materiales.  

 

8.       ¿Dentro de Narración le recomendaron la lectura de algunos autores o textos en particular?

 

Personalmente, había realizado lecturas no solo vinculadas a lo literario sino a las ciencias histórico sociales y a la filosofía. Pues estudié dos años de estudios generales antes de los cinco años de estudios de Literatura.

 

9.   En su opinión, ¿cuáles fueron los aportes de Narración al proceso de literatura peruana?

 

El grupo Narración ofreció una propuesta para el compromiso de los intelectuales y artistas frente a la realidad política y sociocultural del país. Se hizo un profundo trabajo de investigación de la realidad nacional y se elaboraron crónicas. Los textos narrativos desarrollaron temas afines y la crítica también se realizó con un espíritu de compromiso. Y se instauró la eficacia del trabajo colectivo.

 

 

10.   ¿Hasta qué año colaboró con Narración?

 

Participé un par de años y por razones personales dejé el grupo, pero no la amistad con sus integrantes a quienes continué frecuentando.

 

 

11.   ¿Hubo vínculos entre Narración y otros grupos literarios, como Primero de Mayo, por ejemplo? Sabemos que Julio Carmona también fue miembro de Primero de Mayo

 

El poeta Julio Carmona también perteneció al grupo Narración y era miembro del grupo Primero de Mayo, en su mayor parte poetas y les preocupaba también la realidad del país.

 

 

12.   Para usted, ¿siguen vigentes los planteamientos estéticos y políticos (doctrinarios) de Narración?

 

Para el grupo Narración era muy importante el compromiso con la realidad objetiva desde una perspectiva científica, materialista y no subjetivista. Con esa ideología también evaluaba la calidad artística de las producciones y la crítica literarias.

 

 

POESÍA VERSUS NARRATIVA

 

13.   Aunque es más conocida como poeta, usted también escribe cuentos o relatos. ¿Ha pensado publicarlos en un volumen?

 

En la revista Telúrica y Magnética del posgrado de Letras, de San Marcos, se me publicó parte de una novela que casi he terminado de corregir y pienso publicarla.

 

14.   En los últimos años, prepandemia, ¿ha participado en recitales de poesía en forma constante?

 

Antes de la pandemia he dado conferencias sobre literatura infantil y juvenil, que es tema de mi tesis de doctorado que estoy corrigiendo. También he participado en algunos recitales con poemas ya publicados y textos nuevos de temática cotidiana, pero con un enfoque crítico.

 

  

Entrevista hecha mediante correo electrónico por Márlet Ríos, 22/06/22.

 

 *******

 

POEMAS

 

 

S/T

 

los días son trocitos de papel engomado

dispuestos sobre una ventana

          retazos de un tiempo semitransparente

        de una ciudad

        de una calle

        de una casa

destruidos por un verano hueco

y solo

por una rara enfermedad

o por un aviso luminoso

         mientras

bebes tu café con

la misma lentitud de un pájaro

         y es que los días

te van quedando chicos

         como el traje de hace cinco años

         como la pesadilla de esta noche

            o la de mañana

además

            te quedan chicos los

calcetines

la corbata

el

cinturón.

 

 

 

la mosca o cómo hacer poesía

 

mide el largo de tus patas

el grosor de tus antenas

prepara las alas

            mira a tu alrededor

y

cae.

 

 

 

 

a la primavera

 

no conozco la primavera pero

sus hazañas

me fueron contadas cuando niña.





Muestra de poesía hasta el 2001 (Arteidea)
           



                          

lunes, 23 de marzo de 2020

Trece poetas talareños de pura cepa






TRECE POETAS TALAREÑOS DE PURA CEPA

Selección y presentación de Márlet Ríos








EL GRUPO LIBERACIÓN DE TALARA Y EL SURGIMIENTO DE NUEVOS ACTORES SOCIALES EN LA SEGUNDA MITAD DE LOS 50

   En un libro no tan difundido que se llama La tradición autoritaria. Violencia y democracia en el Perú, Alberto Flores Galindo plantea que los dos acontecimientos más importantes de la vida republicana (la Independencia y la revolución velasquista) representaron revoluciones políticas de arriba hacia abajo, es decir verticales, pero que dejaron prácticamente incólume la estructura social, o sea la estructura básica de la sociedad peruana.

   Es imprescindible hablar del gobierno de Velasco porque precisamente el golpe de octubre de 1968 fue dado usando como pretexto un pretendido contrato perjudicial para los intereses del Estado peruano, hablamos de la pérdida de la famosa “página 11”, la cual tuvo como actores principales a la International Petroleum Company, la Empresa Petrolera Fiscal y a altos funcionarios del gobierno de Fernando Belaunde. Una de las promesas electorales de este fue nacionalizar los yacimientos de la Brea y Pariñas.

   Un célebre poema de Nicomedes Santa Cruz es “Talara, no digas yes”, de 1958:

Talara, no digas yes
Mira al mundo cara a cara;
Soportando tu desnudez…
Y no digas “yes” Talara.

Liberación
   En su conocido trabajo sobre la poesía obrera anarquista de las tres primeras décadas del siglo XX, Gonzalo Espino Reluce[1] nos habla de un circuito cultural alternativo –impulsado por los propios trabajadores– al establishment cultural consagrado. De esta manera: “La producción cultural de los trabajadores de comienzos de siglo tenemos que examinarla como un fenómeno alternativo al modo oficial de hacer cultura durante la república aristocrática (…). Los trabajadores, buscando salir de su situación de explotación y miseria, avanzan en la formación de una conciencia proletaria y en este proceso, como elemento intrínseco e indispensable, realizan una intensa acción cultural (…)”[2].

   Le corresponde a Emilio Saldarriaga García, conocido como “El poeta mayor”, el notable impulso para sacar adelante una revista literaria que se ha vuelto legendaria. Liberación, cuyo primer número data de julio de 1956, tenía un propósito no muy distinto a los fines de los obreros libertarios de comienzos del s. XX. Sin embargo, el referente ideológico principal para Saldarriaga, director literario de la revista, ya no era Manuel González Prada sino el Amauta José Carlos Mariátegui. Son elocuentes las palabras de presentación del primer número de la publicación: “Quienes alimentamos en nuestro corazón la semilla de la inquietud no podemos permanecer inactivos, y por eso, es que salimos con la lanza al ristre y el pecho descubierto a explorar caminos, a escalar montañas y a escrutar nuevos horizontes en los mares de la vida, quitando los obstáculos que la incomprensión o el pesimismo colocan en las rutas del progreso cultural del pueblo”.

   Alrededor de “Liberación” se van a congregar poetas talareños como Eusebio Arias Vivanco, Danilo Valladares, Agustín Silva Ancajima, Juan Palacios Moscol, Eduardo Farro Castillo, entre otros. Se trata de una poesía con ansias de reivindicación social y de cariz proletario, netamente arraigado en suelo talareño. Veamos un fragmento del poema “Perforador comiendo mango”, de Eusebio Arias Vivanco, obrero petrolero y sindicalista:

Da mucha risa mirar
al perforador hermano
con sus dos manos
de marrón oscuro
comer su mango
que no es oro amarillo
sobre fondo verde.
Más risa me da
el Quijote amigo
y sus caballeros espigados
¡Ay! Ilusión del libertario,
querer pelar el mango
en la cornisa de un castillo;
y arrojar las cáscaras al mar.

   Las luchas reivindicativas de los trabajadores norteños durante las tres primeras décadas del siglo XX, en el contexto del Estado policial y de predominio indiscutible de la International Petroleum Company (IPC), la cual inicia sus actividades en 1915, serán plasmadas en los poemas del grupo “Liberación”, surgido en Talara en 1956. Este grupo estuvo liderado por Emilio Saldarriaga, conocido como el Poeta Mayor. El ejemplo imperecedero del mártir proletario Alejandro Taboada Crisanto, asesinado en junio de 1931 por esbirros de la IPC, no podía ser dejado de lado. “Elegía a Alejandro Taboada”, de Emilio Saldarriaga, es un texto emblemático:

I

Naciste astro revolucionario
bajo el sol piurano,
tus miradas de hombre
por mi tierra,
te lavaste tus manos de titán
con petróleo,
y empuñaste la defensa
del obrero
en tu verbo proletario.

II

Era aún niño yo,
cuando
con tu verbo de apóstol
rebelde y de justicia
…mantenías en tensión a la masa…
rompías atropellos
de los Wall Street.
Si te hubiese escuchado
Walt Whitman, Poe,
te hubieran estrechado

su diestra sinceramente
y cantos a tu nombre.

   No obstante, una vena lírica pronunciada y una voz intimista pueden ser apreciadas en algunos poetas de Liberación. El poema “Llorar”, del profesor Agustín Silva, es un ejemplo concreto de ello:


Mis órbitas ya resecas por el frío,
mendigan un llorar como del cielo;
y entre la muchedumbre loca de cansancio
llega un alma y hace lluvia con sus ojos.
El alma que ha venido a llorar junto conmigo,
tiene música de amor y tristeza;
y entre la muchedumbre loca de alegría,
es el único llorar que no ha muerto.

   Es menester mencionar la voz lírica de Lina Burneo Seminario, nacida en Lagunitos, también miembro de “Liberación”. Está considerada la primera figura de la poesía femenina de la provincia de Talara. De aliento dolorido e intimista, su poesía parece interpelar la soledad inherente al ser humano (v. gr. en el poema “Tristeza absurda”):

Tristeza absurda de saber que existo
como una piedra más en el camino;
con rodeos me evitan los que pasan
y no se acerca nunca el elegido.
Tristeza absurda de mirar que vivo
como una golondrina sin alero;
y angustia de soñar desde la nada
con alucinación de pordiosero.

    El contexto sociocultural en el que se inscribe la aparición de “Liberación” está marcado por grandes cambios sociales y el surgimiento de nuevos actores políticos y sociales en el escenario político peruano (el Movimiento Social Progresista, la Democracia Cristiana, movimientos campesinos, organizaciones de la llamada Nueva Izquierda como el MIR, surgido a partir del Apra Rebelde, etc.). En 1956 terminaba el ochenio del general Manuel Odría, cuyo régimen se caracterizó por la represión y persecución de opositores políticos (el Partido Comunista y el APRA). Con el régimen democrático de Manuel Prado Ugarteche, conocido como el “último oligarca”, se inicia un periodo de apertura democrática y eclosión social (la llamada “Convivencia” aprista es un epítome claro de este periodo). Los poetas no podían mantenerse al margen de este contexto sociopolítico y son urgidos a participar. De esta manera, siguiendo a Mijail Bajtin, podemos decir: “Un enunciado vivo, aparecido conscientemente en un momento histórico determinado, en un medio social determinado, no puede dejar de tocar miles de hilos dialógicos vivos, tejidos alrededor del objeto de ese enunciado por la conciencia ideológico-social: no puede dejar de participar activamente en el diálogo social (…)”[3].

   Flores Galindo asevera que: “Desde 1931 hasta 1968, el sistema político peruano fue resultado de las combinaciones posibles entre la oligarquía, los militares y, no siempre en la ribera opuesta, el Apra”[4].

   Los jóvenes se vuelven en actores sociales y políticos importantes en ese periodo. Muchos cuadros y dirigentes de izquierda que tendrán protagonismo en la década del 60 empezaron su quehacer político en la segunda mitad de los 50. Nos referimos a Jaime Llosa, Ricardo Letts, Héctor Béjar, Edmundo Murrugarra, Luis de la Puente Uceda, Hugo Blanco, etc.

   En julio de 1956 también se funda el Grupo Intelectual Primero de Mayo, integrado por poetas de extracción proletaria como Víctor Mazzi Trujillo, Eliseo García Lazo, Leoncio Bueno, entre otros. Alberto Alarcón se uniría al grupo varios años después. Es sintomático de este periodo que algunos poetas de “Liberación” también hayan integrado el Grupo Primero de Mayo, tal es el caso de Eusebio Arias Vivanco y el mismo Emilio Saldarriaga. Víctor Mazzi colaboró estrechamente con Liberación y es señalado por el profesor Julio Bernales Córdova como miembro de este[5].

   Poetas talareños contemporáneos como Mario Morquencho, Eduardo Urdanivia, Alberto Alarcón, entre otros, han logrado posicionarse en el ámbito literario de la capital. Esto es algo loable, si tenemos en cuenta que los males sociales de clientelismo, rentismo, lobismo, etc. –tan característicos de la estructura básica de la sociedad peruana– también son propios del campo literario local. Poetas y luchadores sociales como Eusebio Arias Vivanco, Leoncio Bueno, Emilio Saldarriaga, Juan Palacios, etc. siguen siendo ninguneados e invisibilizados por el establishment literario dominante. Sirva esta breve muestra para reivindicarlos y para darlos a conocer a las generaciones más jóvenes.

Márlet Ríos
Escritor y editor talareño








Alberto Alarcón (Talara, 1949): Poeta, editor y promotor cultural. Recibió la Primera Mención Honrosa en el IV Concurso Poeta Joven del Perú (1975) y el Premio Internacional de Poesía “Fundación Marco Antonio Corcuera” en 2003, que compartió con el poeta paraguayo Elvio Romero. Integrante del Grupo Intelectual Primero de Mayo. Autor de Puño en la Niebla, El Viento en los Cerrojos, Poesía amorosa, Un ciego ante el resplandor, etc. En 1990 publicó El canto de la Achupalla (la cumanana en Piura) y en 1997 Poetas y narradores contemporáneos de la región Grau. Sus poemas han aparecido en Ausente ardor de arena & algarrobos. Antología de la poesía piurana contemporánea (2017) y en Poetas del algarrobo. Antología Poética (2019).





Biografía


Nací viendo esos barcos extranjeros
bambolearse en mi mar ya sin gaviotas;
mi barrio era un canchón de vigas rotas
donde ardía el candil de los obreros.

Mi cuarto olía a cal y en sus maderos
yo escuchaba los muertos de las brocas:
iba aprendiendo sus llamas ya remotas,
su alta sombra, sus nombres petroleros.

Mi padre, en voz muy baja, nos contaba
de Alejandro o Martín, y en su garganta
llameaba un mascarón de furia entera.

Fue así cómo anhelé que anclara un día
con sus bordas y sus redes la alegría
en la costa de mi mar con sangre obrera.



Al maese Víctor Mazzi Trujillo


 
Solía poner un disco de Charlie Parker
Y hablar de poesía
(Una colina de ceniza
En el viejo cenicero)
De su trompeta caían piedras rojas
Que él tomaba
Para irse a cantar a las pedradas
Por los rieles del tren como un mancebo
Subía con el humo y arañaba
Pedacitos de dios (esa palabra)
Era de verlo
Lo recuerdo mojándose en el río
O dando de llorar a sus palomas.






Orden del sol

 

Despierta
Con esta vastedad de luz
Abandónate al viento
Haz un umbral entre las hojas
Y canta nada más.



Escena para Liv Ullmann

 

Una buhardilla que solo conocen
Los pájaros enloquecidos por la niebla.


Una puerta entreabierta al grito de la soledad
Petrificada en anchas y oscuras chimeneas.


Una mujer tirada sobre un abrigo negro
Un revólver humeando cerca de su cabeza.


Una lluvia cayendo.
Una ciudad cualquiera.







Ni los ríos secretos
Suenan como tu risa.


Ni la flor más galana
Es comparable a tu boca.


Tú y el aire amanecen
Pero nadie los toca.




☼ ☼

Eusebio Arias Vivanco (Talara, 1924-Caracas, 1960): Obrero petrolero y luchador social. Miembro del Grupo Intelectual Primero de Mayo y de Liberación. Falleció en Caracas, adonde fue deportado.


Talara

Un día alguien dijo:
“Que se haga Talara”.
Y Talara fue hecha.

Vino un murciélago blanco
¡Qué raro!... ¿no?
Y labró muchas llagas.

He aquí el hombre
con un pedazo de tierra
en la boca
que no es su tierra,
nació y creció
como el gusano en esa tierra,
pero no le pertenece.

Y cuando gritó con voz de trueno
le lavaron la cara con sangre
y cuando pidió una A
para su silabario
le alcanzaron una escoba
y cuando enseñó a sus hijos
a deletrear es-ta-tie-rra es mía
lo mandaron al portachuelo.
Todo es tuyo, pero no te pertenece.
Yo no pido pan, que conste,
solo digo que
esa es la tierra mía.


Perforador comiendo mango

Da mucha pena
sentir de rato en rato
ese olor a huesos milenarios
envueltos en raíces diluvianas
y sentirse salobre, impotente de saltar a tierra
y preguntar al mango:
¿quién es la madre mía?

Da mucha risa mirar
al perforador hermano
con sus dos manos
de marrón oscuro
comer su mango
que no es oro amarillo
sobre fondo verde.

Más risa me da
el Quijote amigo
y sus caballeros espigados.
¡Ay! ilusión del libertario,
querer pelar el mango
en la cornisa de un castillo
y arrojar las cáscaras al mar.

Y más risa doy yo
con mi poesía
de palotes rezagados,
y pensar que tengo
pretensiones inalcanzables.
¡Bah! a lo mejor
no soy ni el rocinante amigo.



☼ ☼



Lina Burneo Seminario: Nació en Lagunitos. Empezó a escribir a los 16 años. El diario piurano La Industria publicó sus primeros poemas en 1948. Fue parte de Liberación.

Tristeza absurda

Tristeza absurda de saber que existo
como una piedra más en el camino;
con rodeos me evitan los que pasan
y no se acerca nunca el elegido.

Tristeza absurda de mirar que vivo
como una golondrina sin alero;
y angustia de soñar desde la nada
con alucinación de pordiosero.

Loca tristeza del pensar porfiado
en el “ser o no ser”, inobjetable;
y dolor de sentir que el alma vuela
tiras ternuras quizás inalcanzables.

Loca tristeza de llevar marcada al rojo
el ansia de querer y ser querido;
sabiéndolo lejano y desterrado
aun dentro de la línea de uno mismo.

Tristeza de cantar lo que debiera
quedarse en lo más hondo sepultado…
Tristeza absurda de ponerme triste
cuando la Vida aún promete tanto.


Despedida

Con un bagaje de sueños
te voy dejando mi puerto.
En las auroras futuras
te alumbrará mi recuerdo
y en las noches más plateadas
volverá mi pensamiento
para besar las estrellas
que fulguran en tu cielo.
Con un rimar de esperanzas
hacia otros lares me alejo
para volver algún día
a arrodillarme en tu suelo;
para pasear por la orilla,
de tu mar siempre sereno
y aspirar esa fragancia
de tus aires marineros
Con una pena muy mía
me marcho… ¡pero te llevo!

☼ ☼

Gloria Burneo Seminario: Nació en Lagunitos en 1932. Publicó los poemarios Sentimientos humanos y Vivencias humanas.

Talara, sangre norteña

Talara, cuando te recuerdo
me invade una grata emoción.
Hermoso centro petrolero,
te llevo en mi corazón.
Petróleo que ahora es nuestro,
negrito como el carbón.
Talara, puerto norteño,
tu nombre suena a canción.

Negritos y Lagunitos, tierra donde yo nací,
con tu Tablazo y Chorrillos,
todos se evocan en ti.
Talara Alto y Punta Arenas,
con sus jardines en flor,
pese al tiempo y la distancia
les recuerdo con amor.

Recuerdo tus lindas playas,
las veces que gocé en tu mar;
Las Peñitas, La Capullana
Y tu pueblo natural,
donde esbeltas chicas guapas,
más te hacían admirar.
Quien te conoció, Talara,
nunca te podrá olvidar.

☼ ☼


Eduardo Farro Castillo: Nació en Talara. Colaboró con revistas locales y del extranjero. Fue miembro de “Liberación”.

La libertad

Solo eres presencia lastimada, anhelo desvelado,
manos hostiles te encadenan despiadadamente,
te torturan mil verdugos en los ojos, en el cerebro,
con saña, con desprecio, obstinadamente siempre.

Pero surges como águila en la cima del espíritu,
estás siempre presente, siempre alerta y palpitante;
tu cuerpo núbil, cruzado de ensueños y heridas,
amaneces poblando la orfandad de los hombres,
de los que luchan, de los que piensan;
de los que, en definitiva dan su última esencia,
su último aliento, por tu sola e inmaculada presencia.



La pobreza

He visto la pobreza en la calle, en los rostros
pálidos, en los domingos teñidos de esperanza
y de mentira, en los tranvías, en las cárceles,
en la tuberculosis del obrero y del empleado,
en el honor vendido de la mujer.

La pobreza no tiene fronteras,
toda latitud, todo meridiano, todo equinoccio
la conocen; mendicante y obscura, hirsuta,
postrada o caminante, pero siempre,
terriblemente hambrienta.

He visto, sin embargo, una pobreza más
horrenda, una pobreza más grave, más
escuálida, sin salvación, ni credo
he visto… ¡la pobreza harapienta del rico!
la pobreza del avaro, del judío, del magnate,
como una losa fría, como una estampa horrible
de la muerte.

Y me he sentido triste conmovido hasta mi
esencia al ver tantas pobrezas juntas…

☼ ☼



Houdini Guerrero (Talara, 1965): Poeta, narrador y editor. Ha publicado El tiempo borracho en días, Para cerrar los ojos de Dios, Los que perdieron te saludan, Crónica de las horas de un poeta ocioso, entre otros. Director de la revista Sietevientos. Sus poemas aparecen en Poetas del algarrobo. Antología Poética (2019).




El falso suicida
 
La puerta
Y el sueño
Coincidían.
La sonrisa
Y la muchedumbre, no.




 

Currículum Vitae


Me he inventado para acompañarme
Lo que no sucede me sucede siempre
El frío en mis párpados se convierte en días
A veces el miedo me saluda en las esquinas
Y yo en agradecimiento le brindo unos escupitajos.


Los desatinos de mis pasos se alimentan
Del placer de caminar sin saber por qué y para qué
Casi siempre prefiero tirar mis penas al río
Y salvo días de lluvia nunca admito estar triste
Según la opinión unánime de mis vecinos
Las únicas campanas que repican para mí
Tienen el sabor de la arena después de un naufragio.
Naturalmente no desespero.


Houdini Guerrero. Foto extraída del FB del escritor
☼ ☼


Mario Morquencho (Los Órganos, 1982): Vivió toda su niñez y adolescencia cerca al mar, en Los Órganos, distrito de Talara. Al terminar la educación secundaria se trasladó a la ciudad de Trujillo donde estudió la carrera técnica de Contabilidad. Ha publicado los poemarios Ciudadelirio (2010), Un Mar Alcoholizado (2013) y Placlitaxel (2017).




Rímac


Yo me molesto con la vida
— Y no sé por qué con ella—
Cuando paso el puente
y veo flotar cartitas de amor en heces por el río.
¿Suicidarse desde allí?
—¡Ni loco!—
Seguro la muerte no se animaría
a recoger mi alma confundida
entre toda esa mierda debajo congelada
donde el sol y el infinito
cierran los ojos para no reflejarse en las aguas.
Hasta he llegado a creer que mi reloj se malogró
y dejó de jadear, por hacerme el valiente
estando más de un minuto,
con la esperanza de ver algún loto
entre esa nausea acuática.
Ningún arco-iris se atrevió
a defecar por esos lares,
solo las nubes que a veces escupen,
o algún borracho que micciona decadencia.
Si alguno de nosotros fuera pez,
estar en esos charcos sería:
cumplir cadena perpetua
encerrado en la comunión de todos los gases,
o respirar en la entraña de los estreñidos.
Yo me molesto mucho con la vida
cuando paso el puente y veo ese río,
como un portal parecido a los que salen
en las películas de ciencia-ficción:


este río es el portal que nos aborta
hacia el vomito infinito
de dios.




Todas las cosas a la oscuridad

Sentados al borde de la cama
arrojas todas las cosas a la oscuridad
y dices mis ojos son negros como esta habitación
pero son marrones
y no lo puedes recordar

A veces creo que soy ese químico que entra en tu cuerpo
y arrasa con la mayoría de tus células que caen
junto a todas las cosas arrojadas a la oscuridad

Y no te importa lo que vienen a cantar los pájaros
eso te produce náusea
todo te produce náusea

Escucharte es como escuchar
al viento dentro de una cueva
llena de ecos de poemas tristes
que son un rayo de sol en los bolsillos
poemas tristes de un rayo de sol que leo
cuando te dejo y me voy a trabajar
poemas que escribo y dejo en la oscuridad
que alumbran tus ojos marrones
tus ojos marrones son rincones de una cueva
llena de pinturas de hombres y animales
degollados para un dios

Allí rueda y rueda mi cabeza
entre todas las cosas arrojadas a la oscuridad
soy el animal decapitado del cual tu madre ha preparado la merienda
pero tú no quieres nada
solo bebes agua
como los gatos que bajan del techo
para abrevar de los charcos

Tú solo tienes asco
es por la quimio
es por la quimio
gritas desde tu cuarto
y tu madre que apenas te ha escuchado
llora en la cocina
mientras con un cuchillo
                       corta mis manos.

☼ ☼

Muelle de Los Órganos

Juan Palacios Moscol: Nació en Negritos. Los periódicos piuranos El pueblo y El Norte acogieron sus primeros poemas en 1951. Fue miembro del grupo Liberación.

Son las seis en el recuerdo
en el recuerdo
de tu angustiada cara
son las seis
y siguen tristes los guarismos
que se han ido
son las seis
y siguen tristes
como nunca en el vacío de tus grietas
mas las noches que se chocan
son el índice
el grito de mi Bolivia
el grito de mis minas chilenas
el grito calientito de ese mi Ecuador
El grito de mi tierra peruana
el grito que se traga mi Talara
son las seis en los 56
calendarios de Manuel.

☼ ☼

Emilio Saldarriaga García: Nació en Lobitos (Talara) en 1920. Director del grupo literario Liberación y miembro del Grupo Intelectual Primero de mayo. Colaboró en diarios extranjeros de Argentina y EE.UU. Autor de Versos sencillos, Poemas selectos, Ombre (Primer puesto de Poesía en los Juegos Florales Nacionales de la Unión Latinoamericana de Escritores Libres), Petróleo, Réquiem para un Ángel Barbado, Elegía a Alejandro Taboada, entre otros poemarios. Fallece en Sullana en 1990.


Elegía a Alejandro Taboada

I 

Naciste astro revolucionario
bajo el sol piurano,
tus miradas de hombre
por mi tierra,
te lavaste tus manos de titán
con petróleo,
y empuñaste la defensa
del obrero
en tu verbo proletario.

II

Era aún niño yo,
cuando
con tu verbo de apóstol
rebelde y de justicia
…mantenías en tensión a la masa…
rompías atropellos
de los Wall Street.

Si te hubiese escuchado
Walt Whitman, Poe,
te hubieran estrechado
su diestra sinceramente
y cantos a tu nombre.

III

Se me prendió tu verbo,
tus palabras de corazón,
sin retóricas,
¡pueblos nada más!

En mis metáforas  estás
cuando originalmente decías:
¡Pueblo mío de Talara!

Estas palabras hay que saberlas decir,
como tú, hombre de clases.
Ahí nomás te creaba
mis poemas infantiles.
Desde ahí nomás, Alejandro,
mis dedos, mi poesía innata,
de silencios rebeldes, te decía:
¡Viva Alejandro del Pueblo!
¡Hijo auténtico y defensor del explotado!

IV

La Guardia de Seguridad
Armada de fusiles,
Espadas, metrallas,
Te buscó por toda la ciudad.

Toda una guarnición  buscaba tu corazón
hecho pueblo,
que latía como titán:
querían silenciar tu verbo indomable,
invencible, íntegro…
¡HIMNO DE LIBERTAD!

V

Eras un hombre,
digo hombre,
porque hay que saber morir
como tú lo hiciste,
sin protestar nada a tu pueblo,
muy al contrario:
¡PUEBLO MÍO, POR TI MUERO!

Tu sangre regó esta tierra rica de petróleo,
tu cuerpo martirizado
con los filos de acero
en manos de los asesinos.

VI

¡Ay, Alejandro, cuánto sufriste,
cuán grande calvario,
cristo proletario!
Los carniceros asesinos
no estaban contentos
de haber profanado
tu cuerpo con espadas,
te cortaron el anular derecho
para robarte el anillo matrimonial.

VII

¡Canto para ti, Alejandro!
¡Canto para ti, que luchaste por una causa buena!
¡Canto para ti, de lo más sencillo porque
supiste morir como hombre!
¡Canto para ti, mi poesía americana!
¡Canto para ti, Alejandro de mi pueblo!



Canto a Talara

¡Oh Talara!, que tienes tu hechizo,
Eres de un abolengo mestizo
Mezcla de razas fuertes y altivas,
Una costa azul de fugitivas
Olas que murmullan el remanso
De la paz, que es el resguardo manso
De tu bella ciudad. Tus hermosas
Mujeres tan sensuales, tan rosas
Que perfuman y que embelesan
Corazones y con pasión besan
Sus cerezas. ¡Oh, puerta de almas
Trabajadoras… de inquietas palmas!
Madres de hijos que hacen prez: pintores,
Poetas y músicos, ya honores
A Talara, la de las entrañas
Que vibra y corre por las mañanas,
Por las noches un canto sonoro,
Que es llanto color negro oro.
¡Querido puerto! ¡Oh, Salve, Bahía!
Yo te canto y en mi poesía
Te engarzo, formando un crisol coro
Con mi rima de azul y de oro.






☼ ☼

Agustín Silva: Nació en Negritos. Poeta y docente. Sus primeros poemas fueron publicados por el Círculo literario Diásfora, de Chosica, en 1957. Integró el grupo Liberación.


Llorar

La mirada que murió una noche,
no está ya en su lívido rostro;
solo el ¡ay! que escapa de su tumba,
corta el aire y hace llorar hasta las rocas.

Los ojos que cayeron en sombras
solo mis cálidas lágrimas los salvan.
La mirada que murió una noche
se escondió en la tierra en gotas negras.

Mis órbitas ya resecas por el frío,
mendigan un llorar como del cielo;
y entre la muchedumbre loca de cansancio
llega un alma y hace lluvia con sus ojos.

El alma que ha venido a llorar junto conmigo,
tiene música de amor y tristeza;
y entre la muchedumbre loca de alegría,
es el único llorar que no ha muerto.


Mito Tumi (Talara, 1951): Poeta y periodista talareño, radicado en Lima. Ha sido editor de las hoy legendarias revistas Ave Destino, Escritura, Trobar Clus, entre otras.

Hotel Printania, 1932

Lo mejor será escribir que ahora ya soy libre.
Los momentos perfectos fueron tan inútiles
como las sílabas torpes que ha escrito mi mano
o la imagen del último paseo junto a la dársena.
El tren parte en sesenta minutos. Ningún indicio,
nada empaña la transparencia de mi conocimiento.
Sobre qué ciudad, bajo qué párpados ocultarme,
ahora que soy libre y un instante se parece a otro.
A repetir bajo otro cielo la misma imperfección
de los días, la vanidad de mi aliento y de mi sombra,
a reconocer en la grata humedad del vino y del amor
lo efímero de la ola sobre la escollera.
La noche avanza sobre la estación y yo debo partir.
Nada ni nadie testimonia mi existencia. Soy libre:
no me queda ninguna razón para vivir.


Obertura

A nosotros nos persiguen los afiladores de cuchillos.
Era el ardor de marzo, cuando la primera vez.
Música, pasto y un tronco bastaron para el inicio del amor.
También el parque circular donde un loco nos miraba,
mientras el viento detenía su entusiasmo sobre tu boca.
Luego taxis, hoteles, medianoche. Por fin un cuarto,
                                                                    compañera.
                                Y después
el conocimiento
                               y los violines entrecortados de
nuestros cuerpos
a un solo ritmo,
lejos de la sinfónica y el campo de marte,
más allá de los desconcertados escombros del tiempo.
                                                                            Ahora,
ni tú ni yo necesitamos parques y conciertos
                               Nos sobra y basta la eternidad
para tornar a recorrer los laberintos del orgasmo
sobre esta sábana que alguien tendió para el amor…

☼ ☼



Eduardo Urdanivia (El Alto, 1947): Es licenciado en Literaturas Hispanoamericanas por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, y Ph. D. en Literatura Hispanoamericana por la Universidad del Estado de Nueva York en Albany. Ganador del Premio Copé de Poesía en los años 1986 y 2003. Ha publicado el ensayo La poesía de Ernesto Cardenal: cristianismo y revolución (1984). Entre sus poemarios publicados están Al encendido fuego (1987), Palabras como arena (1990) y Conversaciones con Lezama (2005). 


Poema

I

Sobre tu piel, confuso mar, sobre el
Torrente amado de tu piel existo. Sobre tu piel,
Enloquecido mapa, mis tardes se desdoblan,
Confundo las esquinas donde vivo, la calle en
La que sueño y que se bebe mis pasos cual
Bebo yo tu piel de nardo, tu ensortijada piel
De fuentes escapadas. Sobre tu piel mi peso
Caricioso, encrespada memoria que confundo
Con la vida.

II

Tal vez solo debimos mirarnos en el agua,
No a los ojos.


Antes del diluvio

Nos lo enseña la luna tan lejana
Maestra silenciosa de inconstancia
Así abrimos la boca
A la diaria rutina del bostezo
El que nos dice que latimos
Como un corazón inútil
Como espejos ruinosos
Soles en declive
Gallos cansados de anunciar albores que no arriban.



Después del diluvio

Nos lo dice también la cándida, la ingenua
La arrebatada paloma
La del olvido tan llena de ilusiones
Tan colmada de vides ella misma
Que parecía Baco empenachado
Nos lo dice
En su lengua de sirena
Asustados los ojo pues sabe lo que anuncia
Que la tierra sigue siendo tal
Que sus ojos grises lo ven todo lo mismo
Fijándose el plumón tierno del bucle con el pico
No cuenta los orígenes
Rumores todos en tablillas derretidas
Alocadas flechas que perdieron el Norte
¿Adónde queda? 


Otoño

No me lleves, otoño, hacia la oscura
Región en donde tienen su morada
Tu invencible memoria enamorada
Tus oros, fuego fatuo, tu espesura.

Déjame ser hoguera en la blancura
Íntima de los pechos de mi amada,
Dejar mi leve peso en su mirada
Y en su vientre mis ascuas de ternura.

No me busques, otoño, no me llames,
No crezcas en mi voz ni en mi garganta,
No pronuncies mi nombre, no reclames.
Lo que ya tiene dueño: una paloma
En cuyo vuelo el mío se agiganta
Y al claro abismo de la paz se asoma.

☼ ☼

Danilo Valladares: Nació en Negritos. En 1951 con su poemario 8 de octubre ganó un concurso literario. Fue miembro del grupo Liberación.

Angustia

Me anima el mar
vaivén curioso
en sus playas la resaca inquietante
las incógnitas preguntas
palpitación del seso el arcano.
Trigal mecido al ímpetu del viento
perdiz del matorral que ajea
presintiendo, como yo,
la presencia oculta
de crueles raposeros.

Horizonte interrogante
en su muda inmensidad.
Espacio en que me hundo
me pierdo y me confundo
igual que sombra
en la entraña de la noche
Ánima curiosa…
Niño inocente…


BIBLIOGRAFÍA

BERNALES CÓRDOVA, Julio. Emilio Saldarriaga García. El poeta mayor. Talara, 2004.

BERNALES CÓRDOVA, Julio. Muestra antológica de la poesía en Talara. Talara, 2005.

GAMARRA ZAPATA, Jaime. Ausente ardor de arena & algarrobos. Antología de la poesía piurana contemporánea. Lima, El Búho, 2017.

JIMÉNEZ, Michael. Nueva publicación 2017 "PLACLITAXEL" de Mario Morquencho León. Domingo, 24 de diciembre de 2017. Extraído el 23 de marzo de 2020, del blog Ángeles del Papel https://angelesdelpapel.blogspot.com/2017/12/nueva-publicacion-2017-placlitaxel-de.html

LOPEZ GARCÍA, Víctor. Poetas del algarrobo. Antología Poética. Lima, espacio y tiempo editores, 2019.

MAZZI, Víctor. Poesía proletaria del Perú (1930-1976). Introducción, selección y notas de Víctor Mazzi. Lima, ediciones de la Biblioteca Universitaria, 1976.

ORELLANA, Carlos. “7 poetas peruanos de los 70”. Jueves, 12 de marzo de 2020. Extraído el 23 de marzo de 2020 de: https://letralia.com/articulos-y-reportajes/2020/03/12/7-poetas-peruanos-de-los-70/




[1] Véase: ESPINO RELUCE, Gonzalo. La lira rebelde proletaria. Lima, Tarea, 1984.
[2]  Ibídem, p. 23.
[3] BAJTIN, Mijail, Teoría y estética de la novela. Madrid, Taurus ediciones, 1991, p. 94.
[4] FLORES GALINDO, Alberto. La tradición autoritaria. Lima, Aprodeh, 1999, p. 29.
[5] BERNALES CÓRDOVA, Julio. Emilio Saldarriaga García. El poeta mayor. Talara, 2004.