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Nació en Talara (Piura). Editor y gestor cultural. Estudió Sociología en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos e ingeniería electrónica en una universidad privada. Ha publicado poemas en las revistas: Ónice, Bocanada, Dedo Crítico, Tajo, Bosque de latidos, Socialismo y Participación, Estudios Privados, El Bosque, Delirium Tremens, TXT, Conexos (Miami), Nomastique (México), Signos en rotación y Círculo de fuego. Traduce poesía norteamericana (Snyder, Rexroth, Sandburg). Poemas y relatos suyos aparecen en la revista digital Ping Pong, de República Dominicana, y en Vorágine y Cinosargos (Chile). Ha publicado el poemario La balada de Crates y otros poemas en el 2010, Como barca encallada en la arena (poemas y relatos), en el 2014, y Senda de la desesperanza. Hace entrevistas y es colaborador de revistas de Ciencias Sociales y Derecho (Illarik, Soluciones Laborales, Administración Pública & Control) y publicaciones alternativas. Editor de Anarkopoiesis, La lira rebelde libertaria e Insana virtud. Muestra poética reciente de la posmodernidad (2016). Sus poemas aparecen en Ausente ardor de arena & algarrobos. Antología de la poesía piurana contemporánea (2017).

domingo, 3 de agosto de 2014

Cat lovers poetry






"Devil cats, so black and sleek".

Ric Ocasek


"Es bueno tener un montón de gatos alrededor. Si uno se siente mal, mira a los gatos y se siente mejor, porque ellos saben que las cosas son como son. No hay por qué entusiasmarse y ellos lo saben. Por eso son salvadores. Cuantos más gatos uno tenga, más tiempo vivirá. Si tienes cien gatos, vivirás diez veces más que si tienes diez…".

Charles Bukowski



“Of all God’s creatures, there is only one that cannot be made the slave of the lash. That one is the cat. If man could be crossed with the cat it would improve man, but it would deteriorate the cat”.

Mark Twain





“El atractivo de los niños reposa en gran parte en su narcisismo, en su actitud de bastarse a sí mismos, lo mismo que el de ciertos animales que parecen no ocuparse de nosotros en absoluto; por ejemplo, los gatos y las grandes fieras…”.
Sigmund Freud



La noche es de los gatos
como tu piel
de mis caricias.

                              G. R.




Charles Baudelaire: Poeta francés, nació en París en 1821, fundamental para entender la poesía moderna (incluso posmoderna). Autor de Las flores del mal, Pequeños poemas en prosa y Los paraísos artificiales. De gran influencia en la generación de los "poetas malditos".



Los gatos

Los férvidos amantes y sabios austeros
Aman del mismo modo, en su madura edad,
Los poderosos gatos, orgullo de las casas,
Como ellos sedentarios, frioleros como ellos.

Amigos de la ciencia, del deleite gustosos,
El silencio y el vértigo de las tinieblas buscan;
Los empleara el Erebo como corceles fúnebres;
Si pudieran al yugo inclinar su altivez.

Cuando sueñan, adoptan actitudes augustas
De esfinges reclinadas contra la soledad,
Y parecen dormidos con un sueño sin fin;

Mágicas chispas brotan de sus ancas mullidas
Y partículas de oro como una fina arena
Vagamente constelan sus místicas pupilas.

Clementina y su gato llamado Suerte (dibujo de Buma)


Charles Bukowski: Poeta y narrador nacido el 16 de agosto de 1920, en Andernach, Alemania. Memorable crápula y cat lover. Es uno de los últimos escritores malditos que hizo de su vida bohemia y desarraigada una fuente inagotable para sus cuentos y poemas más notables. Llegó a ser elogiado como poeta por el filósofo y escritor francés Jean Paul Sartre. Por lo descarnado y directo de su prosa y poesía, aunque sin perder el componente de ternura, está considerado parte de la beat generation.

Bukowski y uno de sus gatos


la historia de un sufrido hijo de puta

una noche llegó piel y huesos a mi puerta, mojado apaleado
temeroso
era un gato blanco bizco rabón
lo dejé entrar lo alimenté fue uno más en la casa
desarrolló hacia mí cierta cariñosa confianza
hasta que un buen día un conocido,
estacionado en mi cochera
pasó con su auto por encima del gato blanco bizco rabón

de inmediato llevé lo que quedaba de él a un veterinario que dijo:
"no hay mucho para hacer…dale estas pastillas… su espinazo
está aplastado, pero fue aplastado anteriormente y de algún modo
logró sanar, si sobrevive no volverá a caminar, mira
estas radiografías, le metieron un escopetazo,
mira estos puntos oscuros
son perdigones enquistados…además, alguna vez tuvo una cola
y alguien se la cortó…”
me llevé el gato a casa, era un verano caliente, uno
de los más calientes en décadas, puse al gato en el piso del baño,
le serví agua, sus pastillas, no deseaba comer ni beber agua,
yo sumergía mi dedo en el agua, le humedecía la boca el hocico
y le hablaba, ese verano no fui a ningún lado, pasé muchos días
de ese verano en el baño hablándole, acariciándolo suavemente,

él me miraba con esos ojos que se le entrecruzaban
mientras tanto pasaban los días,
una tarde realizó su primer movimiento
arrastrándose con sus patas delanteras
(las traseras no querían moverse)
llegó hasta el rincón donde yo había preparado su cama
se arrastró un poco más y se dejó caer en ella,
fue para mí como el sonido de un clarín presagiando la victoria posible
aturdiendo el baño, desparramándose por la ciudad, yo
le conté entonces a ese gato -que la había pasado mal también, no tan mal,
pero bastante mal…
una mañana se irguió, se paró sobre sus patas, cayendo luego de espaldas,
me observaba mansamente.
"lo puedes hacer" le dije
él insistió, se levantaba y volvía a caer, una y otra vez,
finalmente
caminó unos pocos pasos, era la viva imagen de un borracho
sus patas se negaban a obedecerle, cayó nuevamente, descansó
y nuevamente se levantó.
ustedes conocen el resto de la historia: está mejor que nunca,
bizco casi sin dientes, pero ha recuperado su gracia, y esa mirada
de sus ojos, pícara, no lo ha abandonado…


algunas veces me hacen entrevistas, ellos desean saber
de mi vida, de mi literatura,
yo me emborracho, alzo en brazos a mi gato
bizco, herido de bala, atropellado dos veces, rabón
y digo: "¡¡¡miren, miren esto!!!"

ellos no entienden nada, insisto, nada de nada, preguntan
algo por el estilo de: " reconoce usted influencias de Celine?".
"no", levanto mi gato, "¡¡¡por lo que sucede, con cosas
como esta, como esta !!!".

sacudo a mi gato, lo llevo
hacia la luz brumosa por el humo y el alcohol, está relajado, él sabe…

este es el momento en que la entrevista finaliza
a veces me siento orgulloso cuando miro las fotografías
ahí estoy yo, ahí está mi gato, hemos sido
retratados juntos
él también comprende que son idioteces, pero que de alguna manera te ayudan.




***

Libertarian cat


Cortesía FB de Giani Pincilotti



José Carlos Botto (Lima, 1968): Poeta y comunicador social. Fundó con “Nacho” López y Tutti Tudela el colectivo de arte y gastronomía “La Papa Cósmica”, el cual realiza actividades diversas desde el 2011.


Calle encantada

Las luces se fueron
paredes gritando de espanto
un gato en la oscuridad
siguiendo los ruidos de la noche

Oscuridad absoluta
ruidos en la calle
paredes que tiemblan
un felino que indaga

Pasos acelerados
gritos y sonidos de bala
olor a miedo
un gato que se espanta

Momentos eternos
ruidos que se alejan
jadeos tenues
eclipse que asoma

Los ruidos se alejan
gritos indescriptibles
sensación de temor
sonido de puertas

Noche sin luz
entre murmullos que nacen
hombres y mujeres
llantos que esparcen

Una noche más
en silencios
ruidos sin nombres
voces sin rostros

Solo la noche.







Mary Eliana García Calderón: Poeta y periodista. El poema que sigue fue inspirado en su gata. Sus poemas aperecen en Como el viento cabalgando al sol. Primera antología de la literatura de Salamanca de Monterrico (1966-2018). Ha publicado los siguientes libros: Extenso (2011), Sobresaltos (2012) y Centro de tu amor (2015).


Saltos
Brinqué al viento
por una ruta felina
y embarré mis orillas
con pesar ajeno.
Devuelvo el dolor,
Recupero el ritmo
y me acomodo.
Amo tanto mis días,
Amo tanto mis vidas,
que todo el estiércol del

mar,
ahora tiene sentido.
Un beso al medio día,
un abrazo constante,
un suave temblor por las tardes,
es hora de empezar.



Cortesía: G. Pincilotti




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Miguel Hernández Sandoval (Piura, 1976): Poeta, periodista y narrador. Sus relatos han sido antologados en diversas publicaciones. Colaborador de Mamotreto, fanzine esquizoide. Ha publicado Tras la voraz canícula (2015). Colaborador de Mamotreto, fanzine esquizoide. Mención honrosa en el IX Concurso Nacional de Poesía - Premio “José Watanabe Varas” 2015. Compilador de Ausente ardor de arena y algarrobos. Antología de la poesía piurana contemporánea (2017).




Gaty

Como nunca antes lo ha hecho
Mi gata se mea en el sofá
El hedor penetra mis narices
Es como de vísceras de pescado
Entre mis piernas soba su cuerpo
Maúlla quizá no se siente bien
Después de que la esterilizaron
Me mira con sus ojos fosforescentes
Mi mujer le llama: “Gaty, Gaty, Gaty”
Le ofrece un poco de leche tibia
Prueba un poco y la deja
Y ya no juega ni ronronea
Se acurruca cerca de mis pies
Y me hace pensar que pronto va a morirse
Como una hija de nadie
Sintiéndome culpable de que no deje crías.

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Colonia gatuna en Santa Anita, Lima (primavera 2014). Foto: Nikos Gamarra

Michael Jiménez (VES, 1981): Ha publicado los poemarios No vales una bala (2009) y Como una hoja drogada por el viento (2011). Poemas suyos aparecen en: La Tortuga ecuestre, Vicio Perpetuo, Delirium Tremens, entre otras revistas. Desde el 2008 administra el blog de poesía “Ángeles de papel”. Es un cat lover empedernido.



llenarte el corazón de gatos

hoy quiero trepar por la luna
llegar hasta tu casa
arrastrarte de la sombra
morder tu aliento
lamer tus suspiros
casarme con tu instante
llenarte el corazón de gatos.


los nombres de mis gatos

quisiera darte
mi piel  mi voz
mis años idos
mis ganas del cielo
mis instantes  mis recuerdos
la memoria de tus catorce
mis pasos cansados
todos los nombres de mis gatos
mis huellas en la vida
la sombra de tu recuerdo
el llanto de mis palabras
este poema para el olvido.


cuatro gatos y mil sueños

solo puedo ofrecerte mi cariño
cuatro gatos y mil sueños
millones de poemas y canciones
mis espacios vacíos y aún los ocupados
sonrisas y besos en cada amanecer a tu lado
dos alegrías más para soñar siempre
mis abrazos sinceros en cada verso
este amor de misio sin profesión
esta vida de poeta para que navegues en él.


Emblema de la CNT, sindicato anarquista de la región española


Márlet Ríos (Talara, 1977): Poeta libertario. Es un cat lover desde niño. Editor y gestor cultural. Autor de Dark poet y otros poemas gatunos (2020). Publicó el libro de investigación El anarquismo y la Revolución de Trujillo. Los grupos subalternos de La Libertad: 1898-1932.


Un gato tuerto

Un gato tuerto me mira con su único ojo sano
Desde el alféizar, en lo alto de aquella ventana.
Como si se tratara de un oráculo posmoderno y gatuno,
Contemplo la escena
Antes de partir rumbo al trabajo diario.
Los días pasan como electrones furibundos.
El tráfago de la vida actual,
Con sus tarjetas de crédito y los salarios congelados,
No da tiempo para pensar en Nada más.
Todo parece reducirse
A un ir y venir absurdo en medio de franquicias y Mega Plazas
Y discursos vacíos de funcionarios engolados.

El gato tuerto evita a los vecinos que pasan raudos a tomar
                                                                         el bus.
En medio de la indiferencia y las rejas de paranoia,
Su presencia interpela nuestra rabiosa ansiedad.


(De La balada de Crates y otros poemas)





Publicado en el número 2 de la revista "Bocanada" (2005)
Gatito en recital de poesía (agosto de 2016)



Halley

El Halley dejará lluvia de meteoros

La llamada “lluvia de meteoros o de estrellas” que suele dejar la cola del cometa Halley a su paso cerca de la Tierra, podrá apreciarse entre el 5 y 6 de mayo próximo, indicó el astrónomo Julio Rivera Castillo.

De acuerdo con el experto, la “lluvia” de meteoros está constituida por las partículas que deja a su paso la cola del cometa.
(Noticia aparecida en un diario local el 13/04/86)

1.


La lluvia de estrellas
que deja a su paso el cometa
irrumpe con fuerza por la madrugada.
Los fuegos artificiales
danzan sobre
nuestras cabezas,
la cola del cometa de cientos
y cientos de km meneada
con cierto garbo & sensualidad, pero
mucho menos llamativa que la tuya,
pasa rozando la ventana de
la habitación dejando en el aire
un universo de partículas distantes.

2.

Acuario despierta de su letargo
de mil días & mil noches.

Luego de varias décadas de espera
& muchísimas sondas espaciales,
& audaces mentadas de madre
por la supremacía y el control
de la Galaxia/
la sílaba sagrada es entonada
en honor al cansado navegante.

Terribles visiones proféticas ponen
de relieve lo fatal que resulta
atravesarse de golpe en su trayecto
-la temida colisión con los fragmentos
del núcleo aviva ancestrales temores.

Epílogo
La lluvia de estrellas
irrumpe con fuerza
por la madrugada.
Los gatos del barrio
huyen espantados
en todas direcciones.
Acuario es testigo,
igual que los gatos,
de este espectáculo
visual subyugante.
Intenso. Inmanente.

 

Gata Serafina escudriñando a los outsiders.


 Cats


La vi cazar palomas distraídas
en el jardín de mi casa
gata siamesa con nombre de hetaira.
La miré acicalarse un millón de veces
y luego leí en una revista:
“A ellos les gusta ser acicalados. Las caricias
mezclan el olor”.
No pudo presagiar un sueño aciago
entretenida como estaba.






 Winston Orrillo (Lima, 1941): Ganó el Premio El Poeta Joven del Perú. Doctor en Literatura. Es uno de los más representativos poetas peruanos de la generación del 60. Es autor de más de veinte poemarios, tres libros de cuentos y diez ensayos sobre temas de cultura y comunicación cultural. Su obra literaria ha sido traducida al inglés, francés, alemán, italiano, rumano, búlgaro y ruso. Autor de El libro de Benita.



Benita pensativa

¿En qué piensa,
     Benita, el sábado
        en la noche?      
Mira que mira
   y mira
         mis ojos
              que la miran.

Y vuelve
    sus pupilas
        y atraviesa
           la estancia
               nocturna
                 en La Calera.
                                           
Dobla
   el cuello,
      se para,
           se atusa
                los bigotes.

Saca filo
   a sus garras
        y leve
           parpadea
                detrás
                           de algún
                               espectro
                                    que solo
                                        ella
                                            exorcisa.


Lee juntito

Lee juntito
   a mí
      la gata niña.


Es decir
   me transcribe
      su acertijo:
          asperja
              sus luceros
                y enmudece.

De El libro de Benita (2011)





Feliciano Mejía Hidalgo (Abancay, 1948): De nacionalidad peruano-francesa, hizo estudios en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima, y en Francia en la universidades Le-Mirail, La Sorbonne y la de Caen. Ha publicado Poemas racionales, Tiro de gracia, Círculo de fuego, Kantuta Negra, El país de los sueños, Kantuta Roja y Yanaqa, cuentos de mi comunidad.


Baladas de Jim Morrison

I

TUMBA

Gordos los gatos amodorrados
entre los cipreses,
las cornejas
aspando el bisbiseo
del aire
y las gritonas bandadas de cuervos lerdos:
los buches repletados
de granos del cementerio...

Aquí no hay paz:
sólo un río de dinero
de mármol carcomido.

Sobre la tumba
de Jim
las agujas hipodérmicas
de los ateridos peregrinos
que van a saludar a Jim
en su sueño alucinado
del campo mortuorio
del Padre Lachaise.

Aquí no puede haber paz.

Solo un grito de silencio
que parece un río
de mármol carcomido.

***


Gata de c. Nicola Flamini

Mike Wolff (Piura, 1981): Comunicador social y periodista cultural. Poeta, colaborador de fanzines como Mamotreto, Irrupción poética, La Espiral, entre otros.


Felino


Un gato negro se posa al lado   
cual sombra estoica de mi hado
transmuta al vacío escondido
donde me pierdo a veces sin sentido.                                       
Acompaña mi sencilla estadía
con su lomo indómito zigzagueante  
será ese instinto de rebeldía
a la vera del camino incesante. 

Oh, felino de apariciones umbrías  
si he de morir moriré del misterio
de nuestra crispada herejía                         
con el silencio de tu vil cautiverio.







W. Burroughs y su gato


Panterita. Foto cortesía de Carmen Mattos.


Panterita buscando. Foto de Carmen Mattos.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Homenaje a Alejandro Taboada



Un mártir talareño en la memoria del desierto: A los 83 años del vil asesinato de Alejandro Taboada Crisanto


Introducción



   A comienzos del siglo XX, en la región peruana, los trabajadores se empezaron a organizar en las llamadas “sociedades de resistencia”, para hacer frente al enorme abuso de la patronal. Extenuantes jornadas de trabajo y una falta de los más elementales derechos reducían a los trabajadores al papel de meros autómatas deshumanizados, con su fuerza de trabajo convertida en una vil mercancía para los dueños del capital. Eran los tiempos del Estado Policial (que parece haber resurgido actualmente en un contexto de “Estado democrático de Derecho”).


Talara proletaria


   En los años previos y posteriores a la consecución de la jornada de las 8 horas, en 1919, la tristemente célebre International Petroleum Company imponía su orden y ley con casi total impunidad en Talara. En mayo de 1913, los obreros de Talara y Negritos se habían declarado en huelga. La empresa London Pacific Petroleum, anterior a la IPCo., no permitía asociarse a los trabajadores (emulando a los antiguos capitalistas, en la empresa Topy Top, hoy en día, formar un sindicato es una afrenta mayor). Los dueños del capital y el Estado habían formado una alianza sólida y estratégica, lo cual no debe sorprender a nadie. Los obreros que empezaban a organizarse eran una amenaza mayúscula a la cual había que detener a toda costa. Esto lo iba a vivir en carne propia nuestro mártir petrolero.





   No obstante, la solidaridad de clase se impuso –como en tantas épocas de la historia–, pues los obreros norteños recibieron el apoyo de la Federación Obrera Regional del Perú (de tendencia anarcosindicalista) y de la Federación Obrera Marítima y Terrestre del Callao. Un delegado de Lima viajó a Talara.



   Después de una huelga de 4 días, los trabajadores obtuvieron un aumento de salario, además de otros derechos (asistencia médica para los proletarios y sus familias, salario íntegro en caso de accidentes de trabajo, etc.).



   Pero la empresa no se quedó con los brazos cruzados y arremetió con fuerza un mes después de la acción directa de los obreros. Sesenta proletarios fueron despedidos arbitrariamente, entre ellos los más decididos y enérgicos. Hoy en día los empresarios patriotas y “emprendedores” realizan la misma táctica para neutralizar la resistencia de los sindicatos (v.g. grupo Flores). 



   El boicot y la acción directa fueron armas de los trabajadores, quienes enarbolaron la solidaridad de clase como una sola bandera. Solo así la feroz embestida de la patronal fue doblegada. Los trabajadores no deben olvidar esta premisa.




   El 21 de abril de 1916 se produce otra huelga en Negritos. El mártir petrolero Martín Chumo, uno de los líderes de la acción reivindicativa, fue asesinado en Punta Arenas el 31 de mayo de 1916. La represión gubernamental produjo varios heridos y la detención de decenas de proletarios.



   Los trabajadores no se amilanaron y continuaron luchando por sus derechos y mejores condiciones laborales. Una masacre espantosa –que enlutó al pueblo petrolero– ocurrió hacia 1917. Murieron obreros, mujeres y niños. Para la canalla capitalista-estatal la vida de estos proletarios y sus familias no valía nada. 



Un sindicalista consecuente


   Alejandro Taboada Crisanto nació en Catacaos (Piura) el 14 de marzo de 1910. Fueron sus padres Ulpiano Taboada Rivas y Luz Crisanto Zapata. Cursó sus estudios básicos en Piura en la escuela “Cura Castro”.


   El futuro sindicalista llegó a Talara muy joven y trabajó como ayudante de mecánico y en los pozos de perforación. Fue testigo de excepción de las duras condiciones laborales de los trabajadores petroleros en esos años. En Negritos, había ingresado a laborar a los 16 años para la IPCo. A los veinte años contrae matrimonio con Sabina Ramírez.


   En 1931 fue elegido Secretario de Defensa del flamante Sindicato Único de Trabajadores Petroleros. Con una coherencia y coraje ejemplares, asume la misión de viajar a Lima para manifestar los reclamos por las duras condiciones laborales. Se logró entonces firmar un pacto colectivo, pero la empresa norteamericana se hace de la vista gorda. Los trabajadores petroleros fueron asesorados en esa ocasión por el líder socialista Luciano Castillo. Nuestro mártir también es dirigente de la Federación de Trabajadores en Petróleo.

   A los proletarios no les quedó otra salida que declararse en huelga, la cual es posteriormente declarada ilegal. En los años del Estado Policial, la imposición de la Ley Marcial era una salida usual. Los trabajadores tenían que enfrentarse a una doble amenaza. El sábado 13 de junio de 1931, cuando se encontraban sesionando clandestinamente en Negritos, a las nueve de la noche, son sorprendidos por los agentes estatales. El secretario general, Pedro Miguel Arrese, logra ponerse a buen recaudo. Alejandro Taboada pudo escapar, pero finalmente fue traicionado por un soplón. La empresa norteamericana había puesto una sustanciosa recompensa por cada bravo sindicalista. Talara se encontraba tomada por el Ejército, la Policía y la Marina.


   Un teniente de las “gloriosas” fuerzas del orden, cuyo apellido no vale la pena mencionar, se convirtió en el verdugo del valeroso proletario. Su ferocidad y falta de humanidad nos hace recordar lo que dijera González Prada en su texto “El sable”: “Toda la ciencia militar se redujo siempre al arte de embrutecer y salvajizar a los hombres…”. Los trabajadores no debemos olvidar que los obreros talareños fueron masacrados y la IPC fue responsable, por haber soliviantado a los feroces uniformados. En Negritos, cayeron abatidos por las balas Héctor Mendoza, José Olaya y Santos Vílchez; fueron heridos numerosos proletarios en una masacre execrable.


   Fue así que los esbirros con uniforme de la empresa logran acallar al bravo sindicalista, cuyas palabras postreras fueron: “Así no se silencia la voz de los obreros, antes tendrán que matarnos a todos”. Una valerosa enfermera norteamericana se enfrentó a los sanguinarios policías, para tratar de evitar el martirio. Nadie fue llevado a los tribunales ni juzgado por este cobarde asesinato.


Taboada en la memoria del petróleo y del fuego


   A pocos días de la conmemoración de su martirio, queremos honrar la memoria de Alejandro Taboada, valeroso proletario, cuyo ejemplo debemos perennizar y reivindicar para que los trabajadores tengan siempre presente cuál es su objetivo final. Dos poetas talareños de diferentes generaciones han escrito versos en su memoria. Nos referimos a Emilio Saldarriaga y al autor de este artículo, Márlet Ríos.





Elegía a Alejandro Taboada


I 


Naciste astro revolucionario
bajo el sol piurano,
tus miradas de hombre
por mi tierra,
te lavaste tus manos de titán
con petróleo,
y empuñaste la defensa
del obrero
en tu verbo proletario.


II 



Era aún niño yo,
cuando
con tu verbo de apóstol
rebelde y de justicia
…mantenías en tensión a la masa…
rompías atropellos
de los Wall Street.

Si te hubiese escuchado
Walt Whitman, Poe,
te hubieran estrechado
su diestra sinceramente
y cantos a tu nombre.


III


Se me prendió tu verbo,
tus palabras de corazón,
sin retóricas,
¡pueblos nada más!


En mis metáforas estás
cuando originalmente, decías:
¡Pueblo mío de Talara!

Estas palabras hay que saberlas decir,
como tú, hombre de clases.

Ahí nomás, te creaba
mis poemas infantiles.
Desde ahí nomás, Alejandro,
mis dedos, mi poesía innata,
de silencios rebeldes, te decía:
¡Viva Alejandro del Pueblo!
¡Hijo auténtico y defensor del explotado!


IV


La Guardia de Seguridad
armada de fusiles,
espadas, metrallas,
te buscó por toda la ciudad.


Toda una guarnición buscaba tu corazón
hecho pueblo,
que latía como titán:
querían silenciar tu verbo indomable,
invencible, íntegro…
¡HIMNO DE LIBERTAD!

V

Eras un hombre,
digo hombre,
porque hay que saber morir
como tú lo hiciste,
sin protestar nada a tu pueblo,
muy al contrario:
¡PUEBLO MÍO, POR TI MUERO!


VI

¡Ay Alejandro, cuánto sufriste,
cuán grande calvario,
cristo proletario!
Los carniceros asesinos
no estaban contentos
de haber profanado
tu cuerpo con espadas,
te cortaron el anular derecho
para robarte el anillo matrimonial.

VII


¡Canto para ti, Alejandro!
¡Canto para ti, que luchaste por una causa buena!
¡Canto para ti, de lo más sencillo porque
supiste morir como hombre!
¡Canto para ti, mi poesía americana!
¡Canto para ti, Alejandro de mi pueblo!




Emilio Saldarriaga García: Nació en Lobitos (Talara) el 6 de octubre de 1920. Director del grupo literario “Liberación” y miembro del grupo “1° de mayo”. Colaboró en diarios extranjeros de Argentina y EE.UU. Autor de Versos sencillos, Poemas selectos, Ombre (Primer puesto de Poesía en los Juegos Florales Nacionales de la Unión Latinoamericana de Escritores Libres), Petróleo, Réquiem para un Ángel Barbado, Elegía a Alejandro Taboada, entre otros poemarios. Trabajó durante varios años como bibliotecario en Talara. Fallece en Sullana en 1990.



La memoria del tablazo


i.m. Alejandro Taboada, mártir petrolero



Qué áridas tormentas de arena
Vieron tus ojos refractarios
En esta tierra de oscuros 
Vestigios antediluvianos.
Médanos y palmeras
Te arrullaron con sus cantos
En la tierna infancia de los juegos,
Y chilalos y pacazos
Se columbraron en tus sueños
De adolescente temerario.
No presagiabas entonces
La vileza del verdugo,
La bestialidad del poderoso…

Nada ha sido en vano, Alejandro,
Tus gritos fueron escuchados
Por las olas recónditas 
Y por las caracolas insignes
De nuestro mar sin tiempo.
Nada fue olvidado: tu sangre,
Tu anhelo, tu hermosa juventud,
Tu solidario fragor, tu temple…
Que hoy se elevan por encima
Del chillido de hienas innombrables.



Márlet Ríos (Talara, 1976): Poeta libertario. 


Plataforma petrolera en Talara (cortesía: Milagros Saldarriaga)




Bibliografía


BERNALES CÓRDOVA, Julio. Emilio Saldarriaga García. El poeta mayor. Talara, 2004.

CHAPILLIQUÉN, Baudilio. Compendio histórico de Talara. Talara, 2002.

CHAU QUEVEDO, Fernando. “78 º aniversario de la masacre de Talara”. En: Vamos a Talar. Un espacio para Culturizar. Talara, junio de 2009.

FEDERACIÓN ANARQUISTA DEL PERÚ. El anarcosindicalismo en el Perú. México, D.F.,  Ediciones Tierra y Libertad,1961.

GONZÁLEZ PRADA, Manuel. Sobre el militarismo (antología). Bajo el oprobio. Lima, Horizonte, 1978.

SUYÓN SALDARRIAGA, Félix. Ensayo monográfico de Talara. Piura, 1987.

http://concursolabrea4to2-josepardo.blogspot.com/


Mar de Punta Arenas (Talara)