ENTREVISTA
A ARMANDO ARTEAGA
“Yo siempre viví
desencantado de la izquierda peruana, lo que pasa es que allí había mucha
intelectualidad importante. (…) No podría haber estado en otro lugar que no
fuera la izquierda. No me arrepiento de eso”.
LA POESÍA Y
LA DÉCADA DEL 70
Un poema
tuyo, “Enésimo americano”, de fines de los 60, recoge acertadamente el espíritu
contestatario de esa extraordinaria década. Eras muy joven cuando lo
escribiste. ¿Cómo surgió?
Ese poema, “Enésimo americano”, está publicado en
mi libro Terra Ígnea y tiene como marco de referencia la Guerra Fría,
una partida de ajedrez entre Fischer y Spassky, y un fondo musical de “El
Cóndor Pasa”, cantado por Paul Simon. Los escribí tempranamente, en 1969, pero
se publicó tardíamente en el 2004. Surgió a partir de una participación de una
marcha estudiantil donde se llevaron presos a los estudiantes que protestaban.
¿De esa
época vienen tus grandes simpatías por el anarquismo?
Creo que sí. Yo había leído Anarquía, de
Manuel González Prada, y me quedé impresionado con la proclama anarquista del
autor de Pájinas Libres y Horas de Luchas. Después he leído más
literatura sobre el tema y me gustó mucho el italiano Errico Malatesta, al
defender la libertad como la base fundamental
del método anarquista.
Editaste
una revista de poesía que se ha vuelto emblemática. ¿Cómo nace la idea de
editar Auki?
Fue un trabajo de grupo donde nos reuníamos Luis
La Hoz, Oscar Aragón, Roger Santiváñez, y otros poetas del 70. Salieron 5
números, aparte de dos plaquetas: La peca de la jirafa y El oro de
Acapulco. Auki fue una revista pulcra para la poesía donde no había
espacio para el ripio.
¿Cómo fue
tu vinculación con el ambiente literario en los 70? ¿Tuviste una relación
constante con los poetas piuranos, radicados en Lima: Rosa Carbonel, Mito Tumi,
Santiváñez, etc.?
Mito Tumi estaba con nosotros en Auki. Siempre tuve buena relación con todos los
poetas de mi generación. Aunque yo nunca creí en manifiestos ni en grupos,
mantuve siempre una buena relación con todos los poetas en general. Siempre he
respetado el trabajo poético de cada uno. Otra cosa es tener una visión crítica
de la poesía y la literatura. Tuve siempre por elegancia en la vida y por la
libertad individual una manera insular de llevar el oficio de poeta.
¿Tuviste o
asumiste un compromiso político durante esos años de fuerte politización en las
universidades públicas? La huelga nacional del 77 no dejó indiferente a casi
nadie de tu generación
Sí, como todo joven sensible a la situación
política de mi país, participé en los grupos estudiantiles de izquierda, lo que
al final fue Izquierda Unida.
¿Cuándo se
originó tu desencanto con las propuestas progresistas o de izquierda?
Yo siempre viví desencantado de la izquierda
peruana, lo que pasa es que allí había mucha intelectualidad importante, allí
estaba el “vacilón”. No podría haber estado en otro lugar que no fuera la
izquierda. No me arrepiento de eso.
PERIODISMO
Escribiste
varios años en Expreso sobre la relación entre el cine y la literatura.
¿Estas dos pasiones se complementaron, de alguna forma?
Ha sido muy importante para mí realizar
periodismo, hacer crítica de literatura, de cine y de teatro, escribir sobre
arquitectura. En Expreso nunca me censuraron, y eso era importante para
un escritor. Escribir libremente sin censura.
Ahora que
ya desapareció el diario El Tiempo, de Piura, en el cual tú escribías
regularmente. ¿Cómo ves el panorama para los periodistas culturales hoy en día?
Cada día el periodismo cultural está
prácticamente despareciendo en los periódicos de gran tiraje. Quedan espacios mínimos, inexistentes. Somos
una sociedad a la que le importa muy poco la cultura.
POESÍA Y
SOCIEDAD PERUANA
Vallejo
escribió España, aparta de mí este cáliz en un periodo negro para
España. ¿Crees que aún falta que alguien escriba “el poema” (o poemario) sobre
la época terrorista que se vivió en el Perú?
Del terrorismo no puede resultar nada, la
violencia no sirve para nada. No creo que pueda haber una “épica” literaria de
esa época nefasta. Los escritores que dicen escribir sobre “una guerra interna”
son generalmente mediocres y demagogos, políticamente hablando.
Ocurre
distinto con la narrativa y el cine, pues cada cierto tiempo se publican
novelas y cuentos, y se producen películas con temática de la guerra
subversiva, lo que no sucede con la poesía. ¿Será porque en este género solo se
admite la excelencia?
De lo que he leído y visto no encuentro nada
valioso. Tal vez En la boca del lobo, la película de Lombardi.
Dicen que
la poesía peruana siempre goza de buena salud, pero con las nuevas tecnologías
la gente joven está más pendiente del celular que de un libro. ¿Cuál crees que
será el futuro del arte poético o cómo lo puedes ver tú que eres lector y
poeta?
No soy advino, pero creo que ahora la gente lee
menos. Ya antes leían poco. El panorama es desolador. La poesía siempre tendrá
sus lectores.
Hace un
tiempo el diario El Comercio publicó, en su suplemento “El dominical”,
unas listas con los narradores (cuentistas) y poetas más destacables de las
últimas décadas, dejando de lado a importantes autores, sobre todo de
provincias. ¿Qué piensas de esto, teniendo en cuenta que para dichas listas se
le consulta a gente de Lima?
Hablar de eso es perder un poco el tiempo. Cuando
no hay rigor crítico literario se puede pensar cualquier cosa.
Entrevista hecha a través del correo electrónico por
Miguel Hernández Sandoval y Márlet Ríos.
05-02-24
CEMENTERIO
(homenaje a Los Saicos)
Tánato,
amante apasionado de la muerte
muere, muerte, hasta que el revólver
de tu maldad
no deje nada sobre la superficie
terrestre,
muere, muerte, bajo la furia
de tu propio laberinto,
en tu barbarie.
En tu siniestro paso por el planeta.